|
Nuestro hermano Boldy Morales OFM nos cuenta sobre su vida y su vocación de servicio a la Iglesia y al Movimiento.  ¿Cuéntanos de tu familia? Vengo de una familia campesina que vivía al interior de Parral, camino a Cauquenes. Somos cuatro hermanos, Cuando llegamos a la edad de estudiar, mis padres se fueron al pueblo, donde pudimos entrar a la escuela y prepararnos cada uno en lo que después quiso desenvolverse. Una vez que nos fuimos de casa y ellos quedaron solos, nuevamente regresaron al campo.
¿Cómo nació tu vocación?
En lo personal, una vez que terminé las preparatorias (hoy enseñanza básica), entré en el seminario menor para ser religioso franciscano y sacerdote en Chillán, sin mucha conciencia de ello.
La historia de mi vocación es muy sencilla y progresiva, sin grandes altos ni bajos, más bien fui tomando conciencia de ella, paso a paso, conforme pasaban los años.
¿Cómo llegaste a ser Sacerdote?
Recuerdo que me preparé para mi Primera Comunión allá por el año 1949, después pasé a ser monaguillo o acólito. En esto estaba cuando llegaron como visita de promoción vocacional unos jóvenes seminaristas junto a un Sacerdote, y yo deseaba ir con ellos al Seminario Franciscano de Chillán. Mi mamá hizo los contactos e ingresé en marzo del año siguiente, 1945 a los 12 años de edad.
Después del noviciado fui a Santiago para continuar los estudios filosóficos, posteriormente me enviaron a Brasil, Petrópolis, para realizar los estudios teológicos, luego regresé a Chillán donde me ordenó sacerdote Monseñor Ramón Munita, el 25 de septiembre de 1965.
Gran parte de mi vida la he dedicado a la formación de nuevos Religiosos y Sacerdotes. Últimamente he trabajado con laicos y con matrimonios, donde también me he sentido muy a gusto.
¿Cómo supiste de Encuentro Matrimonial?
Mientras estaba viviendo y trabajando en la ciudad de Osorno, el Sr. Obispo me pidió que acompañara la Pastoral Familiar Diocesana. Aquí tuve mi primer contacto con el movimiento de Encuentro Matrimonial. Algunos de los matrimonios con que trabajaba en la Pastoral Familiar eran de E.M. Les pregunté que era o qué hacía este movimiento, y para que lo entendiera mejor me invitaron a participar en un FDS.
¿Quién te invitó a vivir el FDS?
Mi padrino fue el Sacerdote Carlos Contreras, él ya había vivido la experiencia y además era servidor de FDS, por lo que no me costó aceptar esta invitación.
¿Qué significó para tí vivir el FDS?
Fuí a la jornada con la intención principal de adquirir un método más seguro para ayudar a los matrimonios, y me encontré, en medio de la jornada con que yo era el más beneficiado con el FDS. Esta jornada la viví en Puerto Montt el año 1986.
Algunos meses después fui invitado a vivir un FDS Profundo en la misma ciudad.
Al año siguiente estaba compartiendo mi primer FDS en Osorno.
Vivir el FDS de E.M. ha sido algo muy importante en mi vida dedicada al servicio de Dios. Ha marcado mi trabajo pastoral y mi estilo de vida personal. Me ha dado un conocimiento más profundo y cercano de los matrimonios. He podido compartir con ellos realidades de la vida familiar con mucha profundidad. He recibido de ellos y también les he entregado de lo mío.
¿Qué significado tiene para ti ser servidor de FDS?
Como Sacerdote encuentrista puedo decir que me siento muy contento, y tengo conciencia de estar en paz con Dios, al poder tener una cercanía muy grande con los laicos casados y con sus familias. He llegado a ser verdadero amigo de muchos matrimonios.
Como Sacerdote y como persona he aprendido cosas muy maravillosas en el compartir con los matrimonios. Ellos han llegado a ser como mis formadores, mis motivadores para crecer en la vida de servicio a Dios. Le doy gracias infinitas al Señor por permitirme un contacto tan íntimo y profundo con personas tan espirituales y que son capaces de renunciar a sí mismas por el otro, sea este el cónyuge o los hijos. He visto y he participado a veces de sus éxitos y sus fracasos, de sus dolores y de sus alegrías.
Me impresiona mucho y doy gracias a Dios por la posibilidad que tengo de compartir un FDS y ver en él los milagros que Dios hace en las personas que le abren su corazón al Señor y a su cónyuge, cómo se transforman, como cambian, hasta visiblemente sus rostros, irradian alegría, amor. "Gracias, Señor por esas oportunidades que tan generosamente me das".
¿Qué es lo que más te atrae de Encuentro Matrimonial?
Lo que mas me atrae de E.M. es poder experimentarlo como una obra del Espíritu Santo de la Iglesia, en beneficio de los esposos y para la felicidad de los matrimonios.
¿Cómo te ha ayudado el servicio de EM en tu relación con la gente y con otros Sacerdotes específicamente?
E.M. da la posibilidad de crecer en el amor a los esposos, crecer en el diálogo (10/10). Les permite compartir con otros matrimonios las oportunidades de apoyo mutuo, el ser amigos y hermanos verdaderos.
A mi personalmente, me ofrece la ocasión de estar acompañado de los matrimonios en las ocasiones difíciles y los veo como verdaderos amigos en muchos casos. También me permite escuchar, acompañar a los esposos en sus dudas y penas, alegrías y proyectos.
¿Qué es para tí la unidad?
Es el ejemplo de la fidelidad, de lucha por avanzar de tantos matrimonios, es esa capacidad de pedir perdón cuando el caso lo requiere, me estimula, me motiva a trabajar por mi fidelidad, por mi entrega a Dios.
¿Qué es para tí el matrimonio?
El matrimonio cristiano es una vocación de amor impresionante que el Señor Dios da a los cónyuges.
¿Qué es la Iglesia Doméstica?
Dios le entrega al matrimonio una luz que les permite iluminar sus vidas, y caminar seguros, especialmente en los momentos duros en esta sociedad oscura y desorientada tan alejada del Dios Padre bueno y amoroso. Ellos son como los faros que tienen esta luz en medio de las tempestades del mar tempestuoso de este mundo.
¿Qué es para tí una comunidad?
Una comunidad es un oasis en medio del desierto de la Sociedad sin vida espiritual de hoy. Una comunidad de matrimonios de E.M. que practica el 10/10 y que comparte con otros matrimonios se alimenta espiritual y afectivamente. Crea una atmósfera de amistad y armonía a su alrededor.
¿Qué es para ti el Celibato?
Es una decisión de amor, de renuncia y de plenitud en el servicio.
¿Qué mensaje dejarías a la comunidad de EM de Chile?
La cabeza del movimiento, o sea el EEN, si está anclado en Dios, no debe temer los embates de las personas o matrimonios que crean dificultades y complicaciones, porque Dios los apoya. Si fuere necesario, el hará un milagro por intermedio del EEN. Solamente hay que darle al Señor la oportunidad para que actúe. Así de simple, verdadero.
|